LÍRICA DE CANCIONES

Hacia Plusencia

En la habitación se vertió 
la espesura del sol. 
Un rayo de luz iluminó 
la idea de su mor. 

No sé cuándo vendrá la oportunidad. 
No sé cuándo será, pero llegará. 

Ha de llegar, ha de llegar 
la estación que alumbra el sol, 
que moverá está pasión. 

Su respiración se agitó 
y una fuerza lo desbordó. 
Así su corazón se energizó 
y su mente se inspiró. 

Y comenzó a escribir lo que se oye aquí. 
Un rayo de luz en el horizontexial. 

De un micro yo, tan sólo un yo. 
De un mero yo, ¡oh! 
Que ha de llegar  a su gran yo. 

MicroJuan sale a caminar.
Gusta degustar manjares 
de su mundo tubular bajo el sol. 
Bajo el sol, bajo el sol de Juan. 

Cuando ves la tierra en tus pies, 
ves el mundo al revés.  

MicroJuan sale a caminar. 
Gusta de copular con hembras 
de su mundo tubular bajo el sol. 
Bajo el sol, bajo el sol de Juan. 

 
Cuando ves la tierra en tus pies, 
ves el mundo al revés. 

MicroJuan ya no va a caminar. 
Gusta de no gustar más ya 
de su mundo tubular bajo el sol 
Bajo el sol, bajo el sol de Juan. 

Cuando ves el mundo en tu estar, 
mides con él. 
Cuando ya no hay microestar, 
El mundo es igual, de un microestar 
tubular, bajo el sol. 

Bajo el sol. 
La otra noche desperté 
Y se oían extraños llantos del exterior. 

La otra noche desperté  
Y llovían lágrimas de ángeles huérfanos. 

Oh!, sin ti, él murió. 
Oh!, sin él, morí yo, oh! 

Gira el mundo aquí. 
Gira la cara que vi,
en el marco de ayer. 

Gira el mundo sí.
Gira la verdad de ti, 
lo que no soy, oh! 

Desde entonces comprendí 
que tu imagen no era más que una mera ilusión. 

Oh!, sin ti, él murió. 
Oh!, sin él, morí yo, oh! 

Gira el mundo aquí, 
Gira la cara que vi, 
En el marco de ayer. 

Gira el mundo sí. 
Gira la verdad de ti, 
lo que no soy, oh! 

Infinito azul, me sugieres la razón 
de mi razón, que no tiene explicación 

Me llama la atención 
que no puedo dejar de pensar 
en tu no representación.
 
Gira el mundo, sí. 
Gira la cara que vi en el marco de ayer 
Gira el mundo aquí. 
Gira la verdad de ti, lo que no soy. 
Dejaste el sueño de tu corazón.
Tú presentías que brillará siempre más.
¡Ah, siempre más!

Vuela el alma
y se va escondiendo, entiendo,
detrás,
donde no puedo alcanzar.

Aunque yo vaya a rasgar el cielo por ver si tú estás.
Y ahogar el fuego que hiela mi estar
de dolor por amor.

!Es dolmor!,
¡mi dolmor!

Y miro el sol
y el sol y yo
no vemos tu mirar.

Y mi sol y yo
queremos que veámoslo pasar,
bien despacio,
sobre el alto mar,
el tiempo que queda a naufragar.

 

Se está quebrando el mundo entero
en la tectonia del medrar.
Contribuye el hechicero
echando velos al pasar.

Tapando los presos
que cargan su andar.
Llenando de besos
el silencio fatal.

¡Oh!, mi razón de piel
alienta más y más lo que puede ser.
¡Oh!, mi razón de ser
calienta más y más lo que debe ser.

Lo que yace tras el telón
que pone el temor.
Creciendo sin rendición
por todo rincón.
De la sombra del reloj
voy huyendo mi visión.
Ya no pienso con temor
sólo busco mi sudor.

Cuando la tierra despierta mi cantar
la lluvia deja mi voz en el umbral del amanecer,
bebiendo de mi soledad.

Me embriago hasta el fondo de mi verdad,
comprendo que soy la eternidad.
Descubro mi arte en lo casual de mi vuelo al sol
con la diosa que un día llegó.

Vuelo al fin con la fuerza de un verde jardín.
¡Ah!, sobre las tumbas volaré.
¡Ah!, desde mi interior, vuelo con emoción
al llamado del sol.